Historia de el Ayurveda:

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El Ayurveda es el sistema holístico y preventivo de salud más antiguo del mundo. Fue desarrollado en India hace más de 6.000 años.

La palabra Ayurveda proviene del sánscrito ayus “vida” y veda “ciencia” o “conocimiento”, se traduce como “conocimiento o ciencia de la vida” y es una forma natural de crear equilibrio y fortalecer las capacidades auto-curativas del cuerpo.

El origen de su enseñanza data de las antiguas Sagradas Escrituras de la India (Vedas). Esas Escrituras se originaron debido a la realización interior de los sabios iluminados (Rishis). El primer texto significativo sobre el Ayurveda (Charaka Samhita) apareció alrededor del primer siglo A.C. entre el primer siglo A.C. y el quinto siglo D.C. Los principios ayurvédicos se difundieron por todas partes del mundo: China, Tíbet, Persia, Arabia, Egipto, Grecia y Roma, donde se mezclaron con las tradiciones locales y los hábitos culturales. Esto sirvió como un terreno común por las distintas enseñanzas nuevas y sistemas de la medicina natural. Por eso, el Ayurveda es considerado como “la madre de todos los sistemas de medicina”.

El Ayurveda aviva la inteligencia interna del cuerpo y fortalece su capacidad natural de curarse a sí mismo.

Según el Ayurveda la enfermedad es, la mayoría de las veces, el resultado de los desequilibrios e impurezas que el cuerpo acumula día a día. La especialidad del Ayurveda es el diagnosticar los desequilibrios en sus primeras fases, incluso antes de que la enfermedad aparezca, eliminar aquellos desequilibrios del cuerpo y enseñar a la persona cómo vivir una vida sana y equilibrada.

Tipo de constitución o Dosha

Cinco Elementos y Tres Doshas

Los tres atributos cósmicos (Gunas) dieron luz a los cinco elementos de la naturaleza, éter, aire, fuego, agua y tierra , que están individualmente combinados en el cuerpo humano y se manifiestan como los tres principios biológicos básicos (doshas) vata, pitta y kapha . Desde su nacimiento, cada persona cuenta con una combinación propia de estos tres doshas, que influye en la formación de nuestras características mentales y físicas. Durante el curso de la vida, esta proporción de los doshas se desvía de su estado original (vikrti) por varias razones y a consecuencia tiene un impacto sobre nuestra salud mental y física. La conciencia psíquica, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, la alimentación, el estilo de vida y el entorno, todos influyen sobre el equilibrio o desequilibrio de los doshas.

No se puede percibir estos tres principios primarios de la vida por separado e independiente el uno del otro. Sus funciones van unidas mutualmente y complementariamente. Su reconocimiento correcto nos ayuda a ver sus señales dentro de las constituciones mixtas , los tipos de cuerpo más comunes.

Los Tipos Característicos

Vata, pitta y kapha


Vata, pitta y kapha son tres tipos característicos fundamentales y existen siete combinaciones distintas más (vata–pitta, pitta–vata, vata–kapha, kapha–vata, pitta–kapha, kapha–pitta, vata–pitta–kapha).

Si somos por naturaleza pitta dominante, pues somos del tipo pitta. Si nos identificamos igualmente con las características de los doshas vata y pitta, pues pertenecemos al tipo vata–pitta. Sin embargo, aún con un tipo combinado, una característica siempre es más dominante que la otra. Un tipo perfectamente igualado de vata–pitta–kapha es muy inusual. Por ejemplo, si una persona con un dosha vata dominante empieza a mostrar señales de no estar bien o de una enfermedad, esto sería porque su dosha vata ha subido dramáticamente.

Una cantidad excesiva de cualquier de los tres doshas siempre resulta en el desequilibrio mental y el mal funcionamiento de algún órgano del cuerpo. Nuestro reto entonces sería de restaurar el equilibrio original de estas energías vitales. Entender estos principios psicosomáticos es la llave fundamental para una vida sana y equilibrada. Si somos más conscientes de su impacto y efecto, será más fácil evitar hábitos y estereotipos, que más adelante podría causar una variedad de enfermedades.